lunes, 24 de septiembre de 2012

Creepypasta: Los Picapiedras

Posted by Mygue Morrison on 20:21



“Este capítulo lo vi gracias a un amigo cercano, que trabajó un tiempo en los estudios de Cartoon Network. 
Este episodio fue creado después de la muerte del famoso dibujante William Hanna, co-fundador dela conocida compañía Hanna-Barbera. Luego de su muerte, querían comenzar una nueva era de caricaturas especializadas en controlar la mente, según me contó mi amigo que pudo conseguir algo de información que se filtraba y se convertía en un rumores conocidos por todos en el estudio, pero siempre debía quedar como un secreto y no ser sacado al exterior.


 Mi amigo me dio a entender que varias empresas que hacían caricaturas estaban comenzando con una forma de control mental planteada por el gobierno de los Estados Unidos para idiotizar a los niños e infiltrarles cosas en la cabeza de forma directa.
Me contó que se encontraba un día un empleado que siempre le contaba los rumores le contó de el de un episodio secreto de ‘Los Picapiedras’ , una supuesta cinta sin trama creada directamente para el control mental, y que había causado la muerte de unos niños hacía días mientras los usaban como “ratones de laboratorio” (en las palabras de mi amigo) para probar que efecto tenía el vídeo en las personas.
Mi amigo me contó todo la semana en que habló del capitulo con el hombre, llegó a mi casa alterado y me aseguró que había perdido a quienes lo perseguían por “tener información confidencial”.
Él se equivocó, porque vinieron a buscarnos a la mañana siguiente, identificándose como policías para sacarnos a ambos de la casa.
Según ellos, habíamos traicionado a la nación, mi amigo por tener intenciones de revelar un secreto confidencial, y yo por ser su cómplice al ocultarlo. Nos dijeron que tendríamos serios problemas penales por traición, que iríamos a la cárcel y, gracias a su poder, podrían agregar cargos para darnos la pena de muerte. Nos dieron una sola opción para evitar eso, que era ser sus ratas de laboratorio para ver una nueva versión del episodio de los Picapiedras.
Tanto a mi amigo como a mí nos asustó la idea, sabiendo la suerte de los niños, pero ambos siempre nos jactábamos de ser de mente fuerte y no ceder ante ese tipo de cosas. Finalmente, después de que ellos nos aseguraron de que tendríamos que ver el vídeo sólo una vez, que no nos mataría y que nos liberarían de todos los cargos si permanecíamos callados sobre el tema, aceptamos.
Nos llevaron a dos habitaciones separadas que quedaban una al lado de la otra. En la que yo estaba era totalmente oscura, con una pantalla de televisión y parecida a las salas de interrogatorios, tenía un enorme espejo que yo sabía que era una ventana por la cual me observaban.
Me llenaron de cables y me ataron a una silla. Estaba helada por el miedo que sentía.
En la pantalla frente a mí comenzó un vídeo, primero una pantalla en blanco por un rato, sin imágenes o sonidos. Se quedó así unos segundos, casi un minuto, y luego comenzó una escena de todos los personajes de los picapiedras viendo una pantalla de televisión. Totalmente enfocados, y a veces murmuraban “No se vayan, no se vayan”.
Tras unos minutos de eso, Pedro Picapiedra se levantó y apagó la televisión. “Ya es mucha televisión por hoy” dijo. “No, Pedro, nunca es demasiada televisión” respondió Vilma encendiendo la pantalla de nuevo. Pedro hizo una expresión de enojo y golpeó a Vilma, el cuerpo de ella terminó tirado en el piso chorreando sangre, pero no se notaba mucho porque la animación era la de siempre. “Si yo digo que es demasiada televisión, entonces ¡Es demasiada televisión, maldita puta sin valor!”. Me vino a la cabeza la idea de que les hayan mostrado ese lenguaje tan fuerte a los niños que murieron, que tenían menos de diez años.
Todos los demás personajes bajaron la cabeza con tristeza pero no se fijaban en el cuerpo de Vilma. Luego de unos momentos de silencio y Pedro parpadeando expresión de rabia, Pebbles se levantó y le dio un golpe a su padre en la pierna que pareció sólo llamar la atención de Pedro. Él se giró hacia ella, la golpeó de forma que la estrelló contra una pared, pero no se distinguían muchos detalles “Igual que tu madre, una asquerosa inútil” le gritó al cuerpo de la niña. Luego de eso, todos los personajes que quedaban miraron fijo hacia mí, o eso parecía, no dejaban de mirarme inexpresivos, excepto por pedro que seguía mirando con enojo. “Tempus sumere mente tua” susurraron todos los personajes al unísono, y luego sus ojos comenzaron a dar vueltas hasta marearme. Me sentí mal desde que pronunciaron esas palabras, y con sus ojos coloridos dando vueltas me estaba saliendo de mí misma. Empezaron a aparecer partes en que la pantalla se volvía repentinamente blanca por un segundo, y volvía a la escena de los ojos coloridos. Comencé a sudar y estaba asustada sin razón aparente, empecé a gritar y a escupir, convulsionar y no sabía por qué, todo mientras la pantalla blanca, que sólo se apreciaba por un minuto, comenzaba a mostrar también una mancha negra, que por la rapidez de la imagen no pude saber qué era.
Escuché un golpe fuerte de la pared que separaba la habitación en la que me encontraba de en la que tenían a mi amigo. Seguí gritando sin dar importancia al ruido de mi amigo, viendo los ojos de los personajes, la sangre de Vilma y Pebbles, la mancha en el fondo blanco…
Nos soltaron en cuanto terminó la animación. A mí amigo lo había tenido que sacar antes de tiempo, había soltado una de las correas que lo ataban a la silla y tratado de matarse aplastando su cabeza contra la pared.
Ambos salimos aterrados de allí, temblando, sin entender qué acababa de suceder o por qué una animación que no parecía contener nada notoriamente peligroso nos había dejado en esa condición.
Ahora estoy internada en un hospital mental, no soy capaz de dejar de gritar, me he vuelto loca por culpa de esa cinta. Mi amigo murió de un derrame cerebral. Tiene suerte, yo sigo aquí, temblando.”

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